The Tyger – William Blake (1757- 1827)

TIGRE, tigre, que ardes fiero en los bosques de la noche:

¿qué mano u ojo inmortal  ciñó tu cruel simetría?

A veces me pregunto: Qué es un buen día.

Despertarse y que el desayuno esté caliente en la mesa. Levantarse con abrazos y caricias. Salir a la calle y que el sol ilumine tus promesas, llegar al trabajo y que tu jefe te diga que tu faena es exquisita. Tener una lista de cosas cumplidas y terminadas a la fecha, y que aunque estés dormido tengas toda la energía.

¿En qué cielos, en qué cimas, ardió el fuego de tus ojos?

¿En qué alas ascendió?

¿Qué mano sostuvo el fuego?

¿Y qué hombros y qué arte urdieron tu corazón?

 

O también puede ser un mal día. Un día cabrón. Llegar a la hora de la comida y que esté podrida. Comprarte otra y al comerla mancharte la camisa. Perder la llave de la taquilla y no poder ir a buscar la otra que tenías. Que te vea sucio y descuidado la chica a la que no le dices nada, pero siempre miras… Que ni una sonrisa puedes fingir.

Y cuando empezó a latir,

¿qué mano, que pie terrible?

¿Qué martillo? ¿Qué cadena?

¿En qué horno tu cerebro?

¿Y cuál la forja? ¿Qué garra sabrá dominar tu espanto?

 

Entonces eres optimista, para estar a salvo. Te has leído un libro de autoayuda y quieres ir en contra de toda mala fortuna. Llamas a tus mejores amigos y les citas para tomar unas copas nocturnas. Te sientes sol y también luna, te ríes hasta que te duele la mandíbula y te olvidas de todo segundo que no fue importante en tu día. Que no estuvo a la altura de tus expectativas, ni tampoco cerca de ellas.

Cuando hundieron sus lanzas las estrellas y mojaron el Cielo con sus lágrimas

¿sonrió él al admirar su obra?

¿Fue quien hizo al Cordero tu hacedor?

¿Fue quien hizo al Cordero tu hacedor?

 

Tal vez no exista bien ni mal y todo sea mejor; visto des de arriba. Con perspectiva. Tal vez no exista tierra sin mar, estrella sin fugaz, luz sin oscuridad, azúcar sin sal, fuego sin agua, principio sin final, guerra sin paz, dinero sin maldad, amar sin discrepar, amistad sin fallar, cárcel sin libertad, vivir sin matar, matar sin vivir y morir para empezar.

Tal vez, no existan días malos ni buenos. Ni personas buenas ni malas. Tan solo momentos variados, a los que yo mismo pinto de color con una sonrisa o decido verlo siempre des del mismo prisma.. egocéntrico. Tal vez me empeño en decir que será un día perfecto, cuando a veces hay momentos buenos y otros no tan buenos. A veces no todo depende de mi y se me escapa en los intentos, a veces soy tigre y otras cordero. A veces no comprendo que debo saber esperar y no quererlo todo antes de tiempo. Porque hay veces que no comprendo que si quiero reír hasta llorar, antes debo empezar a llorar sin miedo…

 

Tigre, tigre, que ardes fiero en los bosques de la noche:

¿qué mano u ojo inmortal ciñó tu cruel simetría?

 

– La misma que puso al cordero;

así es la vida.

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One thought on “The Tyger – William Blake (1757- 1827)

  1. 🙂 buena! Hehe ais…Blake! Y esa estrofa donde están todas las dualidades, esa es la que me ha gustado más, y la última, donde expones tu reflexión final. By the way, me alegro que Blake y su Tigre te hayan inspirado. Leetelo em English y ya verás que intenso! 🙂

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